Vipassana posee un profundo componente terapéutico.
No se basa en dogmas, sino en la sanación directa de nuestras heridas emocionales, mentales, físicas y energéticas.
La finalidad esencial de la meditación es liberarnos del temor, el apego y el rechazo, que constituyen la raíz del sufrimiento.
La sabiduría que despierta Vipassana madura al cultivar tres pilares: